Reflexión sobre la Carta de los Negocios Saludables

El pasado 7 de junio de 2019 el pleno del Consejo General de la Abogacía Española (CGAE) acordó por unanimidad adherirse a la Carta de los Negocios Saludables (en adelante, CNS) del Instituto de Salud Mental de la Abogacía – Mental Health Institute of Legal Professions (ISMA-MHILP). Por vez primera, la abogacía institucional de este país, representada por 83 colegios de la abogacía, puso de manifiesto la importancia de cuidar la salud mental de los/as abogados/as.

Transcurrido un año de su adhesión, me gustaría hacer una valoración al respecto. Antes de nada, a los simples efectos recordatorios, quiero hacer hincapié en que esta opinión es a título personal, por lo que no se corresponde con la de la Junta Directiva del ISMA-MHILP. En este sentido, cabe recordar que dejé la presidencia hace un mes. En mi condición de socio fundador y miembro de honor de la entidad, sigo comprometido con la causa y apoyaré a la Junta en todo aquello que sea menester.

Origen de la CNS

EE.UU. y Reino Unido

La creación de la CNS surgió de dos iniciativas que se llevaron a cabo en Estados Unidos y Reino Unido en 2018. Los estudios realizados en ambas jurisdicciones constataban que los problemas de salud mental (estrés, ansiedad y depresión) y adicciones (alcohol y otras drogas) de los/as abogados/as eran muy graves.

En la presentación del informe «The Path To Lawyer Well-Being: Practical Recommendations For Positive Change«, Bree Buchanan y James C. Coyle hacen un llamamiento a todo el sector legal norteamericano para que tome conciencia de la magnitud del problema. Aunque tuvo lugar en agosto de 2017 (justo cuando empecé a crear la página web saludmentalabogacia.org), el mensaje sigue plenamente vigente: 

«To be a good lawyer, one has to be a healthy lawyer. Sadly, our profession is falling short when it comes to well-being. The two studies referenced above [se refiere a dos estudios realizados a abogados y estudiantes de Derecho en 2016] reveal that too many lawyers and law students experience chronic stress and high rates of depression and substance use. These findings are incompatible with a sustainable legal profession, and they raise troubling implications for many lawyers’ basic competence. This research suggests that the current state of lawyers’ health cannot support a profession dedicated to client service and dependent on the public trust.

The legal profession is already struggling. Our profession confronts a dwindling market share as the public turns to more accessible, affordable alternative legal service providers. We are at a crossroads. To maintain public confidence in the profession, to meet the need for innovation in how we deliver legal services, to increase access to justice, and to reduce the level of toxicity that has allowed mental health and substance use disorders to fester among our colleagues, we have to act now. Change will require a wide-eyed and candid assessment of our members’ state of being, accompanied by courageous commitment to re-envisioning what it means to live the life of a lawyer.»

Fue entonces cuando los sectores legales de EE.UU. y Reino Unido aprobaron dos iniciativas con el fin de abordar esta realidad.

En el caso norteamericano, el Working Group to Advance Well-Being in the Legal Profession puso en funcionamiento una campaña para reducir los problemas de salud mental del colectivo (A Campaign of Innovation to Improve the Substance Use and Mental Health Landscape of the Legal Profession).

En el caso británico, la entidad financiera Barcklays y los despachos Pinsent Masons y Addleshaw Goddard firmaron la Mindful Business Charter. El número de entidades que se han adherido no ha parado de crecer. Aquí tienes la relación actualizada de las entidades firmantes.

Pueden encontrar una explicación más detallada de los orígenes de la CNS en mi artículo: «El Bienestar en los bufetes como un activo» (Informe Innovación & Tendencias de Wolters Kluwer)

Estudio sobre la Salud y el Bienestar de la Abogacía Española

En 2015, la Fundación Instituto de Investigación Aplicada a la Abogacía publicó el Estudio «Análisis de las características de las patologías y lesiones del abogado en España» (en adelante, el Estudio). Este fue un primer intento (muy tímido) a la hora de identificar, junto con otras lesiones y enfermedades, los principales problemas de salud mental.

El principal problema del Estudio era la forma en cómo se recabaron los datos. Las bases de datos de las mutuas no son el mejor indicador para determinar el porcentaje de profesionales que padecen problemas de salud mental. Más allá del subregistro, el estigma existente en salud mental descincentiva la búsqueda de ayuda profesional. De todos modos, es de agradecer que se incluyera esta variable.

Posteriormente, el ISMA-MHILP elaboró el primer Estudio sobre la Salud y el Bienestar de la Abogacía Española (ESBAE), una iniciativa del ISMA-MHILP y Lefebvre. Los resultados se presentaron durante el Congreso Nacional de la Abogacía (ponencia: Bienestar y Abogacía).

En esta ocasión, y siempre comparándolo con los estudios efectuados por nuestros colegas norteamericanos y británicos, esta investigación resultó incompleta. El ESBAE no ahondó en cuestiones de salud mental que podrían haber sido de gran interés para el colectivo.

Ahora bien, cabe destacar que la abogacía española no estaba preparada (y creo que no lo está todavía) para responder a preguntas del estilo anglosajón. Si a ello le sumamos que el Congreso Nacional de la Abogacía estaba a la vuelta de la esquina y que necesitábamos presentar un estudio con una muestra representativa para empezar a visibilizar esta realidad silenciada en el sector, el ESBAE fue, sin lugar a dudas, una acción necesaria.

Algunos resultados del ESBAE:

  • De los cuatro factores de riesgo propuestos en la encuesta (estrés, sedentarismo, insomnio y sobrepeso), todos ellos son considerados por la mayoría de los abogados como riesgos elevados o muy elevados de la profesión.
  • Hay una insatisfacción generalizada respecto de la calidad de vida en los grandes despachos, pues el 70% de los abogados consideran que la mejor calidad de vida se obtiene trabajando como autónomo o en un despacho pequeño.
  • La conciliación entre la vida personal y familiar y laboral constituye una prioridad para los abogados ya que la mayoría de ellos trabaja más de 40 horas semanales (73,4%) en jornada partida (87%).
  • Un 82% de los abogados estaría dispuesto a reducir el tiempo que dedica a su actividad profesional y a sus ingresos a cambio de disfrutar más de su vida personal y familiar.
  • Un 81% de los abogados afirmaron dormir un número de horas por debajo del que la National Sleep Foundation considera como óptimo (entre 7 y 9 horas, hasta los 65 años).

El éxito de la CNS dependerá del compromiso de la abogacía in-house, no de los despachos

Aunque los primeros 20 despachos de Derecho de los Negocios se adhirieran a la CNS a finales de este mes, este hecho no supondría un avance significativo. Tendría un valor simbólico muy poderoso, pero su eficacia sería muy limitada desde el momento en que las firmas no tendrían incentivos para acometer todos los cambios necesarios.  

Según el último ranking de Expansión, Auren y Ecija son los únicos de los primeros 20 despachos que han suscrito la CNS. Salvo algunos que ya doy por perdidos, albergo la esperanza de que más despachos se sumarán a esta iniciativa. Por cierto, y creo que en este punto es importante recordarlo otra vez, el CGAE se ha adherido.

En este punto, me gustaría hacer una pregunta clave: ¿Quién tiene la sartén por el mango en la abogacía de los negocios: el socio-director/consejo de administración de un bufete o los clientes? Si el cliente es sensible y asume el contenido de la CNS como un criterio imprescindible a la hora de seleccionar el despacho que le asesorará, las políticas efectivas de bienestar en los bufetes serán una realidad tarde o temprano.

No sé hasta qué punto los departamentos legales de las empresas tienen todo el poder de decisión sobre la externalización de los servicios jurídicos, pero conocer este dato sería muy importante.

Lo mejor de todo es que la aplicación de la CNS beneficia a todas las partes implicadas. En teoría de juegos es lo que conocemos como juego de suma positiva (suma no-cero). En este caso, el socio maximizará beneficios, el abogado estará más saludable y el servicio al cliente será de grandísima calidad.

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